Las empresas tienen latido. Y el latido lo ponen las personas

Esa es quizá la idea que más me llevé de la conversación con Miguel Arias sobre El latido de tu startup en EIG Education Sevilla. Miguel tiene una perspectiva poco habitual: ha emprendido, escalado compañías, trabajado desde una gran corporación, invertido, acompañado a founders… y ahora ha decidido volver a construir.Justo ahora, en plena revolución IA. Podría observarla desde la grada. Ha preferido vivirla de nuevo en primera línea. Miguel hace todo muy fácil y cercano y nos compartió anécdotas, errores y aprendizajes muy interesantes.

Os dejo tres ideas que aplican a startups y a espiritus inquietos

1. Para crecer hay que ser cada vez más afilado, no más redondeado. Cuando aparecen oportunidades, el riesgo es querer hacerlo todo. Miguel insistía en algo aparentemente sencillo: hacer muy bien muy pocas cosas y hacerlas de manera continuada. Preguntarte: cuando gano, ¿por qué gano? Mantener el foco. Entender qué haces diferente. Profundizar ahí.

2. Escalar es mucho más que crecer. Me interesa especialmente entender la escala desde el problema que resolvemos: ser capaces de resolver un problema real de manera repetible, cada vez para más personas, mercados y geografías. Eso exige probar, escuchar y aprender rápido. Primero entender. Después repetir. Y entonces escalar.

3. Una empresa necesita encontrar su ritmo. Una startup tiene una ventaja enorme: la velocidad. Pero velocidad no significa correr permanentemente. Necesita cadencia. Ritos. Conversaciones. Decisiones. Momentos recurrentes para saber qué importa, qué estamos aprendiendo y qué tenemos que corregir. Miguel hablaba de la semana como unidad de medida clave. Cuando estás construyendo, un mes puede ser muchísimo tiempo. Un trimestre, casi otra era. La empresa necesita encontrar su ritmillo 😋 Porque puedes tener producto, capital, clientes y talento… y haber perdido el pulso. Y ahí cobra todo el sentido el título del libro. El latido son las personas. Tu equipo. Las personas que comprenden la visión, la hacen suya, se alinean y también saben gestionar “lo feo”: el conflicto, el error, la conversación difícil, la verdad incómoda. Héctor García, Omar Najid, Tom Horsey Jeronimo Bejar Monica Casanova y Víctor Ayllón enriquecieron además la conversación con preguntas desde quienes están construyendo en primera línea.

Gracias, Miguel, por tu cercanía, honestidad y generosidad. Gracias a Jesús Reina, Marina Rubio y todo el equipo de EIG Education Sevilla por acogernos y abrirnos las puertas de la Escuela.

Y gracias a todos los que nos acompañasteis. Comparto algo con Miguel: al final esto también va de tribus De las personas valiosas que vamos encontrando en nuestras distintas etapas. Las que construyen con nosotros, nos enseñan, nos cuestionan y nos ayudan a avanzar. Gracias a las tribus que nos acompañaron ayer.

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