EL NACIMIENTO DE UN NUEVO IMPERIO

El auge de los USA al final de la II GM

Al acabar la II GM, los USA se convirtieron en la primera potencia mundial arrebatando este estatus al Imperio Británico.

Aún teniendo en cuenta que los soldados que combatieron en las filas de los USA creían que lo hacían en defensa de la democracia y las libertades, la oposición al régimen nazi inicialmente no era tan fuerte como para abandonar su neutralidad inicial. El riesgo de no poder cobrar la inmensa deuda contraída por el UK si éste perdía la guerra y la agresión a Pearl Harbor por parte del Japón acabaron por hacerles entrar al lado de los aliados en una guerra que acabaría por darles unos excelentes beneficios.

Una política sutil: la rana y el agua

Desde entonces los USA han ido ampliando su área de influencia y dominio económico y militar en todo el mundo haciéndolo de una forma sutil, despacio pero tenazmente, de una forma que recuerda la experiencia que, según se dice, se puede hacer con una rana: si la echas a un caldero de agua hirviendo, ésta sale viva de un salto aunque con quemaduras, pero si la pones en el mismo caldero con agua fría y la vas calentando lentamente puedes llegar a matarla sin que se llegue a dar cuenta.

Los USA, la UE y el negocio de la guerra

El control de las armas y el gran negocio que supone su fabricación han proporcionado a los USA una situación privilegiada en el mundo, especialmente si la comparamos con el papel desempeñado por la UE.

El sostenimiento de los conflictos armados ha sido una gran fuente de ingresos para los USA. Si consideramos el conflicto de Ucrania vemos cómo se ha  implicado a la UE de forma que redunda en un negocio redondo: la UE interviene en la defensa de este país agredido por Rusia suministrando unas armas compradas a los americanos y fabricadas por ellos.

Trump y les élites del poder

Ultimamente  la irrupción de Donald Trump en el escenario mundial ha puesto en evidencia sin disimulo alguno la línea política de los USA hacia una consolidación del poder mundial pero no puede perderse de vista que Trump es un político concreto y efímero; quienes de hecho controlan el poder dentro de los USA son una élites que hacen y deshacen, apoyando o apartando a cada político según lo que consideran la conveniencia del país (o quizás de la suya). Resulta muy ilustrativo lo que en 1956 escribió Charles Wrigth Mills en su libro “La élites del poder” en  que describe dichas élites como compuestas por un entrelazado del entorno militar-industrial, las grandes corporaciones económicas y las políticas, delante del que el ciudadano corriente resulta impotente por la manipulación llevada acabo por esta tres entidades. De hecho Trump no es más que un instrumento de tales entidades que puede ser apartado cuando lo consideren oportuno.

Los USA prescinden del disimulo

En estos últimos años los USA ya no estiman necesario presentarse ante el mundo como los adalides de la democracia. Tras la reciente intervención en Venezuela para derrocar al presidente Maduro, Trump en sus declaraciones sobre la intervención no ha empleado ni una sola vez la palabra democracia pero sí repetidamente la palabra petróleo.

La misma pauta pasa con las amenazas a otros países y respecto a una posible intervención en Colombia con la subsiguiente caída de Cuba al quedarse sin el apoyo de Venezuela y Colombia o de la apropiación de Groenlandia expresadas todas ellas sin disimulo alguno.

América para los americanos

En la mente de Trump la declaración Monroe anunciada en 1823: “América para los americanos” ésta aparece reformulada como “América para los norteamericanos (entiéndase los USA). 

Plan de expansión de los USA en el continente americano

Los USA han ido perfilando  algunos países a su conveniencia, siempre que han podido, derrocando gobiernos o presionándolos por todos los medios. Ahora esta política ha quedado en evidencia con la intervención en Venezuela o la amenaza de hacerlo en Colombia .

Todas estas acciones van configurando un incipiente imperio: el control de varias naciones por una nación predominante, en este caso, los USA.

Duración de los imperios

La historia nos muestra que los imperios podían durar siglos, como fueron los casos del Imperio Romano, el Imperio Español, el Imperio Francés o el Imperio Británico.

Pero ahora los hechos suceden mucho más rápidamente y no se puede descartar que un imperio pueda durar tan solo unas décadas.

El legado de los imperios

Todos los imperios ha dejado al mundo un legado:

– El Imperio Romano legó, entre otras muchas cosas, el Derecho Romano y su lengua que se fue transformando en lenguas diferentes perfectamente estructuradas en diversos países.

– El Imperio Español legó su lengua, su cultura y creó un conjunto de naciones con estructuras modernas para su época.

– El Imperio Británico, aparte de  su lengua, legó una estructura moderna en sus colonias habilitandolas para unas buenas relaciones internacionales

-El Imperio Francés legó a sus colonias una excelente organización de la administración pública.

Qué se supone que nos legará el imperio USA?

– Ni la lengua

– Ni la democracia

Ambas hace ya tiempo que son conocidas y practicadas en el mundo con mayor o menor acierto.

Sería lamentable que el mejor legado cultural del futuro Imperio USA fuesen la Coca Cola o el fast food.

Conclusión

Nos guste o no nos guste, lo que se nos bien encima es un imperio que de hecho ya casi controla todo el continente americano, que aspira a controlar el mundo y al que lo máximo a lo que podemos aspirar es que dure muy poco.

  Francesc Roca

Sant Feliu de Llobregat

11-1-2026

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