Miguel Vergara Trujillo
6 de jul 2026
El desarrollo científico y tecnológico ha llegado a tal nivel que ya no parece posible continuar avanzando si seguimos manteniendo la tradicional separación entre las diferentes disciplinas académicas.
Vivimos en un mundo interdisciplinar en el que la colaboración entre grupos de especialistas en las diversas materias científicas y tecnológicas nos permiten dilucidar el futuro, intentando resolver los diferentes problemas que tiene planteados la humanidad.
No nos debe de sorprender la tesis de que con el desarrollo de las TIC, nos encontramos ante una Nueva Ilustración, volviendo al viejo paradigma del último tercio del Siglo XVIII con la célebre #Encyclopédie, del filósofo Diderot y el físico y matemático D`Alambert y su emblemático #DiscursoPreliminar.
“…por poco que se haya reflexionado, es fácil reparar en que las artes y las ciencias, se prestan mutua ayuda, por lo que existe entre ellas una cadena que las une”.
Pero si hay una figura que representa esa época de la Ilustración en España es sin duda Agustín de Betancourt, que después de una larga trayectoria profesional llena de innovaciones en el mundo de la ingeniería, con repetidas estancias en ciudades emblemáticas, se codeó con los científicos más reconocidos de la época.
Este ingeniero poliédrico fue actor principal en el desarrollo de múltiples disciplinas de la ingeniería, contribuyendo a la transformación del viejo emblema del Siglo de las Luces de la “búsqueda de la verdad” a la “búsqueda de la utilidad” como base del desarrollo de la Ingeniería, la industria y el comercio.
Con motivo del bicentenario de su fallecimiento, el Instituto de la Ingeniería de España, IIE, ha publicado, con la contribución de grandes especialistas de las ingenierías, un libro de referencia: #INNOVACIONES de Agustín de Betancourt.
Así, con el desarrollo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, aparece de nuevo la convergencia entre esos dos mundos paralelos como son las ciencias y las técnicas con el arte y las humanidades.
Las nuevas infraestructuras de comunicaciones nos permiten acceder y transmitir todo un conjunto de contenidos que antaño solo encontrábamos en libros, pasando así de la “búsqueda de la información” a la “búsqueda del conocimiento” en este nuevo mundo digital.
Ya en los albores del siglo XX, el propio Erwin Schrödinger, físico y filósofo austriaco, reconocido como uno de los padres fundadores de la teoría cuántica, retoma el testigo diciendo:
“Debemos insistir, por más evidente y claro que pueda parecer, en que el conocimiento aislado, obtenido por especialistas en un campo limitado del saber, carece en sí de todo valor. Su único valor posible radica en su integración con el resto del saber y en la medida que nos ayuda a responder a la más acuciante pregunta: ¿Quien soy yo?
Ya nos lo dijo Immanuel Kant: Supere aude.!
Ten valor de servirte de tu propio entendimiento!. He aquí la divisa de la Ilustración.